El Jardín Infantil Wentelün Montessori, adhiere a los fundamentos filosóficos y metodológicos de la Pedagogía Montessori, sistema aplicado con éxito en todo el mundo, sin importar raza, religión, nivel intelectual o social de los niños y niñas.

Los fundamentos filosóficos consideran al niño como una totalidad, digno de respeto y consideración de sus necesidades, un ser que debe ser tomado en cuenta en todas y cada una de las etapas del desarrollo.





Los fundamentos biológicos y sicológicos dicen relación con la concepción de que el niño nace con una predisposición al perfeccionamiento, que le impulsa sin percatarse hacia el ejercicio de sus órganos, de los músculos, de los sentidos, ello acompañado de sensación de bienestar, así se transforma en una persona razonable en crecimiento físico, moral e intelectual.

Durante los primeros seis años, esa propensión es muy poderosa, los periodos sensibles que son las etapas en que los diferentes aprendizajes se obtienen con mayor facilidad, los niños y niñas muestran interés especial  y exclusivo por diversos aspectos a dominar.

Los niños y niñas necesitan explorar, tomar decisiones. Esforzarse hasta dominar completamente un material que le permitirá luego utilizar ese conocimiento en otras situaciones de la vida.

Deben usar la libertad sin perjudicar a otros, seguir instrucciones, observar con atención, respetar y participar del ambiente, la ecología y el aprendizaje sereno, activo, feliz e independiente.

Fundamental es el rol de las guías, quienes con cabal conocimiento del desarrollo de los niños y niñas y de la metodología Montessori,  se preocuparán de mostrarles con serenidad, alegría y especial atención, cada uno de los múltiples trabajos del salón;velarán por el aprendizaje de normas, valores, autodisciplina y cortesía, permitiendo a los párvulos ser activos y actuantes en su trabajo, el ambiente debe estar preparado y dispuesto para que ellos puedan guiarse a sí mismos, moverse en el respeto a los otros (que es la verdadera disciplina), valorar el silencio y maravillarse con sus propios logros.